fbpx

El asbesto, también conocido como Amianto, es un mineral que se encuentra en la naturaleza en rocas que han sido transformadas por elevadas temperaturas y/o presiones. Existen dos tipos bien diferenciados por su estructura interna: las Serpentinas y los Anfiboles. Del grupo de las Serpentinas encontramos al Crisotilo o Asbesto Blanco que constituye el 90% del Asbestos utilizado en la construcción y en el grupo de los Anfiboles existen cinco variedades a saber: Amosita o Amianto Marrón, Crocidolita o Amianto Azul, Antofilita o Amianto Gris, Tremolita y Actinolita.

 

EXPOSICIÓN AL ASBESTOS

“La exposición al asbesto, representa un peligro para la salud; el asbesto es una sustancia probadamente cancerígena para el ser humano; y es necesario implementar las medidas necesarias para limitar el riesgo de enfermar y morir por esta causa”. Estos fundamentos fueron establecidos en las conclusiones del Seminario de Actualización sobre Asbestos, Salud y Trabajo, organizado por el Ministerio de Salud Pública de la Nación en 1999. Al serruchar, perforar, taladrar, clavar, cortar, golpear o romper un material que contiene Asbestos, se liberan un gran número de fibras flexibles extremadamente pequeñas y tan ligeras que puede permanecer suspendidas por tiempos muy prolongados mientras que las mínimas corrientes de aire las desplazan por el ambiente donde fueron generadas.

NO TIENE QUE HABER EXPOSICIÓN

Esto es así porque no existe un umbral inferior por debajo del cual no podría producirse cáncer. Existe una relación directa entre la dosis y la duración de la exposición con la aparición de la enfermedad (a mayor dosis y mayor tiempo de exposición, mayor probabilidad de ocurrencia de un efecto dañino) sin embargo el carácter de cancerígeno de estas sustancias no permite establecer un valor límite de dosis por debajo del cual no se espera encontrar efecto adverso. Asimismo, el período de latencia, muy largo, entre 15 y 30 años, conspira contra la posibilidad de un buen registro de casos, a la vez que genera para el portador de los efectos crónicos la dificultad para demostrar la asociación entre patología y trabajo.

ACCIONES DE PREVENCIÓN

  • Asegurar el Entrenamiento regular de los trabajadores en la aplicación de Métodos de Trabajo Seguros y en la utilización de los elementos de protección personal (EPP) necesarios para trabajos con materiales que contienen Asbestos.
  • Poner a la disposición equipo de protección personal eficaz y apropiado para el uso inherente y de mantenerlo en estado apto para el uso y correctamente higiénico, y velar para que los contratados solo estén ocupados mientras el procedimiento de trabajo necesariamente lo requiera y mientras esto suceda acorde a la protección de la salud.
  • Antes de comenzar con los trabajos, el contratista debe establecer cuáles serán los EPP que serán usados.
Cerrar menú
X